Ni una menos: las cosas por su nombre

Violencia. Mujeres. Género. Crimen. Pareja. Mató. Acoso. Víctimas. Feminismo. Femicidio.

Son palabras. Son la evolución en la comunicación a partir de la evolución de la lucha de las mujeres: del “crimen pasional” y la “violencia doméstica”, a la “violencia de género”, la “violencia machista”, los femicidios.

SOLO analizó los diarios Clarín y La Nación de 1998, 2008, 2015 (año del nacimiento de #NiUnaMenos) y los primeros cuatro meses de 2018 para relevar el tratamiento de la violencia contra las mujeres en los medios gráficos de mayor tirada en el país en las últimas décadas.

En el relevamiento se analizaron los términos “crimen pasional”, “violencia machista”, “femicidio”, “violencia de género” y “violencia doméstica”. Algunos de éstos no existían hace 20 años. Otros hoy se usan cada vez menos.

Los resultados son claros: en 1998 se encontraron sólo 3 notas con eje en la temática (violencia machista, a partir de la búsqueda de esos términos); en apenas un cuatrimestre de 2018 hubo 569.

 

También se evolucionó en el tratamiento de esas notas. A pesar del gran crecimiento en la difusión de la violencia de género, el uso de términos como “crimen pasional” o “violencia doméstica” se redujo proporcionalmente.


Términos que en 1998 no existían hoy son moneda corriente. En 2015 las cosas empezaron a decirse como son: violencia de género, violencia machista, femicidio.


Las nubes de palabras son elocuentes. ¿Qué se destacaba entonces en los medios analizados; qué se destaca ahora?

No hay manera de solucionar un problema si no se habla de él. No hay manera de abordarlo si la comunicación, si la información, no utiliza los términos correctos.

Con el #NiUnaMenos no nació un problema, creció una lucha. Y con ella, la necesidad de llamar a las cosas por su nombre.

Basta de femicidios.

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Producción: Daniela Pressacco y Nicolás Mirelman.

Diseño: Fernando Marco.

#8M: el aborto en los medios, palabra por palabra

Una palabra: aborto. Un debate: a favor o encontra de la despenalización. Una historia: ¿cuánto se avanzó en el tema en las últimas décadas?

SOLO realizó un relevamiento en los dos medios gráficos de mayor tirada, Clarín y La Nación, para observar cómo evolucionó el tema aborto en sus páginas, cuánto se habló del tema en 1998, en 2008 y en este 2018, y -sobre todo- cómo se habló.

Los resultados son contundentes: en todo 1998 hubo sólo tres notas en Clarín y en La Nación que tuvieron al aborto como eje de sus artículos, con las palabras “violación”, “paciente”,  “médicos” y “vida” como algunos de los términos más utilizados.

Las 20 palabras más repetidas en las notas del 98:

  • violación (6)
  • paciente (6)
  • médicos (6)
  • secreto profesional (6)
  • médica (6)
  • vida (6)
  • decisión (5)
  • denuncia (5)
  • mujeres (5)
  • derecho (5)
  • Corte (5)
  • Plata (5)
  • hospital (4)
  • Cámara (4)
  • madre (4)
  • chica (4)
  • años (4)
  • juez (4)
  • país (4)
  • católicos (3)

 

En 2008 se pasó a 23 notas con aborto como eje de las mismas. ¿La palabra más repetida en esos artículos? Vida. La segunda: salud. La tercera: mujer.

Las 20 palabras más repetidas en las notas de 2008:

  • vida (67)
  • salud (59)
  • mujer (56)
  • embarazo (53)
  • mujeres (39)
  • ley (36)
  • médico (35)
  • violación (30)
  • contra (29)
  • proyecto (26)
  • penal (26)
  • interrupción (25)
  • casos (25)
  • presidente (24)
  • madre (24)
  • país (24)
  • médicos (22)
  • peligro (20)
  • Iglesia (20)
  • caso (20)

 

En sólo dos meses de 2018, enero y febrero, se contabilizaron 99 artículos publicados en Clarín y La Nación con el aborto como eje. La palabra más repetida en los mismos, por lejos, fue “debate”.

Las 20 palabras más repetidas en las notas de 2018:

  • debate (274)
  • vida (180)
  • mujeres (177)
  • tema (177)
  • Congreso (157)
  • años (137)
  • favor (136)
  • proyecto (129)
  • contra (129)
  • ley (124)
  • discusión (113)
  • embarazo (111)
  • despenalización (108)
  • Macri (105)
  • Gobierno (104)
  • mujer (92)
  • legal (92)
  • legisladores (85)
  • Cambiemos (83)
  • salud (79)

En este gráfico se puede observar la evolución de la cantidad de artículos con eje en aborto, por año observado (siempre teniendo en cuenta que en 2018 se tomaron sólo dos meses).


En esta imagen, las nubes de palabras (mientras más grandes, más repetidas), también por año observado:


La lista de palabras muestra cambios rotundos en el tratamiento (cualicuantitativos) en los medios. El avance, también, se nota en las secciones que trataron y tratan el tema. El crecimiento en “política” es notorio. En la sección “salud”, en cambio, el resultado es cero.


Los cambios que se observan en los últimos 20 años, tomando como referencias los años terminados en 8, marcan la realidad que vive actualmente la Argentina. En 2018 el aborto es un tema del que no sólo se habla más. También se debate.

 

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Por Equipo SOLO

Infografías Fernando Marco

Producción Daniela Pressacco y Nicolás Mirelman

Vinieron todos, qué falsos son

¿Se puede medir la pasión? Es la pregunta que siempre se hacen los amantes del fútbol, y la respuesta es una sola: no. Se puede medir la cantidad de gente, de entradas vendidas, de títulos, de gritos de gol, de amarillas o rojas, pero no la pasión.

Lo que también se puede medir es la veracidad de las cuentas de Twitter de los equipos de fútbol; sus seguidores reales, sus fakes. ¿Cuánto de lo que ostentan los equipos es real?

Así como SOLO midió -a través de la aplicación Twitter Audit (*)- la cantidad de fakes de funcionarios de gobierno, gobernadores y otros políticos, esta vez se mete en el mundo del fútbol. Con una certeza: no todo es lo que parece.

La mitad + 5

Boca lidera la tabla general de seguidores reales entre los 28 equipos que disputan la Superliga. Con más de 1.700.000 seguidores, está bien arriba, seguido por River, que tiene 300.000 menos.

El resto de los equipos está lejos, y el orden no altera las máximas del fútbol argentino: si grandes son los que más hinchas tienen, en Twitter los que más seguidores tienen son Boca, River, San Lorenzo, Racing e Independiente, en ese orden. ¿El sexto grande de la red? Estudiantes.

Los clásicos también dan su veredicto en cantidad de seguidores reales: Boca le gana a River, Racing a Independiente y San Lorenzo, por lejos, a Huracán.

En otros clásicos, Estudiantes supera a Gimnasia por 40.000 seguidores, Newell’s tiene 10.000 más que Central, Talleres 40.000 más que Belgrano, Colón 20.000 más que Unión, igual cantidad que Lanús sobre Banfield.

La diferenciación entre seguidores “reales” y seguidores totales es porque la cantidad de fakes que detectó Twitter Audit en las cuentas es abrumadora.

Si se contaran los fakes, Estudiantes e Independiente, por ejemplo, superarían a Racing en cantidad de seguidores, Talleres y Gimnasia harían lo propio con Newell’s, y Argentinos superaría a Unión, Lanús, Vélez, Atlético Tucumán y Tigre.

Dato de color: River tiene la mitad + 1 (por ciento) de sus seguidores reales. ¿Boca? La mitad + 5 (por ciento).

Goooouuuuu

La tabla porcentual de seguidores falsos (fakes) la lidera Argentinos (67%), y San Lorenzo es el primer grande en aparecer (segundo, con el 66%). Chacarita (3%) y Banfield (4%) son los más “transparentes”.

Entre River y Boca suman 2.805.544 seguidores falsos, casi 800 mil más que los falsos de todos los demás equipos de la Superliga (2.038.568). De hecho, los dos gigantes del fútbol argentino tienen más seguidores falsos que reales todos los demás equipos (2.394.303)

Tener fakes, claro, no implica haber comprado seguidores, aunque marca una realidad no tan real, que -por cierto- es mundial.

Barcelona sólo tiene el 49% de sus seguidores reales; Real Madrid, el 54; Manchester United y Napoli, el 50%. Manchester City, Juventus, PSG, Bayern Munich, Atlético de Madrid, Inter, Milan… ninguno supera el 59%

Y no se salvan ni los dirigentes: el presidente de River, D’Onofrio, cuenta con un 47% de fakes, un promedio muy por encima de Blanco (3), Angelici (7) y Lammens (15).

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(*) Twitter Audit es una aplicación que realiza una auditoría de los seguidores que tiene una cuenta para devolver un resultado que discrimina entre seguidores reales y falsos (fakes). Para llegar a esa conclusión, la aplicación evalúa las distintas cuentas que siguen a otra cuenta en función de los tuits que escriben, la frecuencia con que lo hacen, la fecha del último posteo y la proporción que existe entre el número de seguidores y las cuentas a las que siguen. Así por ejemplo, una cuenta que siga a 10 mil cuentas y a la vez no tenga ningún seguidor será calificada como falsa.

En los medios: “Nadie resiste un Audit”

Estas son algunas de las notas que se publicaron en la semana del 12 al 17 de febrero, en referencia al relevamiento “Nadie resiste un Audit”, realizado por SOLO, donde se midió el porcentaje de seguidores falsos que tienen las cuentas de políticos de distintos partidos.

 

12 de febrero- Clarín

Relato Twitter: Cristina lidera un ranking de seguidores truchos

 

 

12 de febrero- Capital 97.7

Truchos: Mirá el ranking de los políticos con más seguidores falsos

 

 

12 de febrero- TN

Twitter: el ranking de los seguidores truchos de los políticos

Twitter: el ranking de los seguidores truchos de los políticos

Twitter: el ranking de los seguidores truchos de los políticos

Posted by TN Todo Noticias on Monday, February 12, 2018

12 de febrero- Big Bang

¿Todos truchos? El ranking de los políticos con más seguidores falsos en Twitter

 

 

12 de febrero- Primera edición, El Diario de Misiones

Cristina lidera en Twitter un ranking de seguidores truchos

 

 

13 de febrero- Diario Veloz

Todo trucho: el ranking de los políticos con más seguidores falsos en Twitter

 

 

 

13 de febrero- El Tribuno

El ranking de los políticos con más seguidores “truchos” en Twitter

 

 

13 de febrero- El Marplatense

Cristina lidera un ranking de seguidores truchos en Twitter

 

13 febrero- Aerom

DEBATE TRUCHOS / El Top 10 de funcionarios de Cambiemos con seguidores truchos en redes sociales

 

13 de febrero- Diario Registrado

Quiénes son los diez políticos de Cambiemos con más seguidores falsos

 

 

13 de febrero- Nexo Diario

El ranking de los políticos con más seguidores falsos en Twitter

 

13 de febrero- Am 1300 La Salada

Cristina es la política argentina con más seguidores truchos en Twitter

 

 

14 de febrero- REVOLUCIÓN POPULAR NOTICIAS

No dan más de truchos: el Top Ten de funcionarios macristas con más seguidores falsos en Twitter

 

 

14 febrero- Info 135

No dan más de truchos: el Top Ten de funcionarios macristas con más seguidores falsos en Twitter

 

14 de febrero- Notirio.com.ar

Todo trucho: el ranking de los políticos con más seguidores falsos en Twitter

 

14 de febrero- El país digital

¿Quiénes son los políticos con más seguidores “truchos” en las redes?

 

 

14 de febrero- Diario Anticipos

Hurlingham – Noticias Fake y Seguidores Falsos: Lucas Delfino encabeza solo y por lejos el ranking del Gran Morón con un 72 % de seguidores truchos

 

 

14 de febrero- Sitios Argentina

El ranking de los políticos con más seguidores falsos en Twitter

15 de febrero – Hurlingham al día

Lucas Delfino lidera un ranking de seguidores truchos en redes sociales

 

 

 

 

Nadie resiste un Audit

Facebook anunció recientemente una adecuación de sus contenidos: mayor visibilidad para los perfiles particulares y menor visibilidad para las páginas de marcas, personalidades y medios. En principio, la razón de dichas modificaciones se debe a las páginas y empresas de medios que hicieron de soporte a la viralización de noticias falsas y su efecto manipulador durante la última campaña de los Estados Unidos. “Facebook reveló a sus inversores que tenía al menos el doble de usuarios falsos que los estimados anteriormente, lo que indica que existen unas 60 millones de cuentas automatizadas en la plataforma de medios sociales más grande del mundo”, publicó hace algunas semanas el New York Times. Las consecuencias sobre la reputación de esa red fueron lógicamente negativas.
Los “fakes” o cuentas falsas, claro, no son exclusividad de Facebook. En su artículo La fábrica de seguidores, New York Times contó cómo se mueve “el mercado negro de las redes sociales”, un negocio millonario vinculado a la compra de seguidores falsos de Twitter y a la necesidad de “ser”, o al menos aparentar.
Empresarios, modelos, políticos, deportistas y otras celebridades estadounidenses cayeron en esta red de compra/venta de avatares que parecen reales –muchos tienen fotos de personas que están en Twitter- pero que no lo son. Se trata de cuentas creadas para esto: ser vendidas a quienes quieran tener más followers (seguidores) o ser usadas para compartir contenido que se aspira a promocionar sin dejar una huella tan visible.
Hay diferentes tipos de usuarios falsos, y pueden utilizarse de diferentes maneras, pero todos tienen un patrón común: saltan a la vista cuando se los pasa por un filtro, por alguna de las varias aplicaciones que dan cuenta de la falsedad de la cuenta.
Twitter Audit es una interesante aplicación que realiza una auditoría de los seguidores que tiene una cuenta para devolver un resultado que discrimina entre seguidores reales y falsos.
Para llegar a esa conclusión, la aplicación evalúa las distintas cuentas que siguen a otra cuenta en función de los tuits que escriben, la frecuencia con que lo hacen, la fecha del último posteo y la proporción que existe entre el número de seguidores y las cuentas a las que siguen. Así por ejemplo, una cuenta que siga a 10 mil cuentas y a la vez no tenga ningún seguidor será calificada como falsa.
En palabras de la misma plataforma: “este método de puntuación no es perfecto pero es una buena forma de saber si alguien con muchos seguidores es probable que haya aumentado su conteo de seguidores por medios inorgánicos, fraudulentos o deshonestos”.
Pasadas por el filtro de Twitter Audit o por alguna aplicación similar, prácticamente no hay cuentas que estén libres de pecado. Casi no hay persona, empresa o medio que esté 100% a salvo de esa clase de seguidores: hasta la cuenta oficial de Twitter es seguida por un 17% de cuentas falsas. En el caso de Facebook el 8% de sus seguidores en Twitter es falso.
La era de la comunicación virtual
Twitter es una de las plataformas de comunicación más utilizadas por los políticos para instalar temas de agenda en los medios de comunicación y en la opinión pública, para insertarse en el debate público, para generar controversias y hasta para hacer anuncios oficiales. La cantidad de seguidores de sus cuentas se convierte en un “arma” por su capacidad de influencia.
Así como cotizan monedas, existe un mercado negro de seguidores; los costos de compra de estos falsos seguidores o seguidores “blue” ascienden a 1 dólar cada 100 seguidores.
Según un Estudio de la Universidad del Sur de California 48 millones de cuentas de twitter son bots (cuentas robotizadas) que representan el 15% del total de 319 millones de cuentas de twitter.
La auditoría realizada sobre la propia cuenta  oficial de fue utilizada como criterio para establecer un corte en el conjunto de funcionarios y dirigentes del gobierno nacional: ¿quién tiene más del 17% de seguidores falsos?
En los gráficos que se presentan a continuación se observa el resultado de la auditoría realizada a las cuentas de twitter de funcionarios y dirigentes del Gobierno Nacional así como también a los Gobernadores de las distintas Provincias de la Argentina. Los datos se presentan ordenados de manera descendente en función del porcentaje de cuentas falsas detectadas.
En el top 10 –es decir, con mayor cantidad de seguidores falsos- de cuentas de funcionarios y dirigentes del Gobierno Nacional se encuentran 5 ministros, 1 senador, la vicepresidenta de la Nación y el vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y 2 funcionarios del Ministerio del Interior que encabezan la lista. Los valores oscilan entre el 77% y 53% de cuentas falsas.
Con valores similares (71% a 58%) se ubican 5 gobernadores correspondientes a las provincias de Salta, Neuquén, Ciudad de Buenos Aires, Mendoza y Jujuy. Cabe destacar que 3 de esas 5 tienen el mismo signo político que el Gobierno Nacional que ha hecho un culto al trabajo de posicionamiento y comunicación digital.
Para ponerlo en parámetros nacionales e internacionales: la ex presidenta Cristina Fernández es seguida por un 53% de cuentas falsas, mientras que el actual mandatario, Mauricio Macri, tiene un 41% de esos perfiles entre sus seguidores. En los Estados Unidos, el presidente actual Donald Trump detenta un 42% de seguidores falsos; su antecesor, Barack Obama, tiene “apenas” un 23%.
¿Podemos asegurar que Macri, sus ministros, funcionarios, gobernadores de diversos partidos, CFK, Trump y hasta Obama compraron seguidores? No.
¿Podemos decir que la realidad de muchas cuentas es que ostentan lo que no son? Sí.
Tener muchos seguidores en las redes sociales es “ser alguien”. Ahora bien, ¿se es alguien cuando más de la mitad de esos seguidores son falsos?
Ahí entra otra cuestión al análisis: muchos de esos seguidores de cuentas políticas forman parte de grupos que buscan influir en el proceso de formación de la opinión pública, ejércitos que no tienen dueños asumidos o descubiertos. Mientras se acusa a unos y a otros de poseer “call centers” para elogiar o cuestionar acciones de gobierno, las cuentas siguen ahí, incrementando cifras, ostentando popularidad y, desde ya, generando interacciones y falsas realidades.
Se sabe que, desde hace por lo menos un lustro, la comunicación digital pasó a ser fundamental para todo político con aspiraciones. Es cuanto menos un daño a la imagen la inflación de seguidores de estas características, pueda o no comprobarse la compra y vincularla al propietario.
En términos absolutos los seguidores falsos se cuentan de a cientos de miles:
1) C. Kirchner = 2.800.000 (53%)
2) M. Macri = 1.900.000 (41%)
3) H. Rodríguez Larreta = 920.000 (63%)
4) S. Massa = 648.000 (61%)
5) G. Michetti = 627.000 (60%)
6) M.E. Vidal = 546.000 (40%)
7) E. Carrió = 542.000 (53%)
8) P. Bullrich = 501.000 (58%)
9) M. Peña = 410.000 (53%)
10) G. Dietrich = 256.000 (60%)
Entre los gobernadores encabezan el listado de políticos auditados con mayor proporción de seguidores falsos: Juan Manuel Urtubey (Salta), con el 71% de seguidores falsos, y Omar Gutiérrez (Neuquén), con el 66%.
En el universo Cambiemos, el líder de esa oscura tabla es el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta (63%), seguido por la vicepresidenta, Gabriela Michetti (con el 60%). Destacan aquí por sus escandalosos valores, dos funcionarios del Ministerio del Interior: Ricardo Giacobbe (77%) y Lucas Delfino (72%), dirigentes de Berazategui y Hurlingham, respectivamente.
Mientras tanto, Twitter ya advirtió en numerosas oportunidades que trabaja para intentar ponerle un freno a la compra/venta de seguidores –que de demostrarse podría terminar en la suspensión o bloqueo de la cuenta– y aparición de cuentas falsas, algo que no parece muy sencillo de lograr. Mientras Facebook tomó nota y pegó un volantazo hacia una verificación más exhaustiva y hacia una promoción del contenido más familiar, Twitter mantiene sus reglas laxas, algo que no parece preocupar demasiado a quienes disfrutan de sus retweets, de las fakes news, de los elogios comprados (¿por quién?) y las defensas de modelos (sea cual fuere ese modelo). Porque tener miles de seguidores da “poder” y brillo; aunque el oro sea falso.

Por Martín Romeo y Javier Schurman
Director estratégico y Director de contenidos de SOLO Comunicación

Infografías Fernando Marco
Director creativo de SOLO Comunicación

Producción Nicolás Mirelman

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Política en tiempos de redes sociales: a la caza de los votos virtuales

Las redes sociales nos atraviesan. Y cuando lo hacen, tocan diversos temas de interés, incluso la política.
¿No es que la política no le importa a nadie? Importa. Y en las redes, hay mucha gente hablando de política todo el tiempo.
En época de elecciones, esta realidad virtual toma más fuerza: un 32% se informa -en parte- a través de lo que ellos dicen.
Se puede pensar: nadie va a decidir su voto por lo que lee de política en las redes. ¿Y si esa persona sólo se informara por esa vía?
Los medios de comunicación cambiaron. Y también la manera de informarse. ¿Cuántos leen el diario en papel u online? ¿Cuántos no leen diarios pero usan redes y sacan información y conclusiones a partir de ellas?
Los políticos saben esto y hoy todos usan redes. La comunicación online dejó de ser apéndice: hoy tiene equipos propios en cada una de las campañas.
Si un 17% consulta las redes antes de definir su voto, ¿por qué no buscarlo? ¿Por qué no seducirlo sin moverse del sillón?
De esto, de la política en redes, nos ocupamos en SOLO Comunicación con esta encuesta.

 

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La provincia de Buenos Aires es el distrito electoral más grande de la Argentina, reside en ella el 39% de la población. Su población es similar a la de Ecuador o de Holanda. La provincia de Buenos Aires es como un país dentro de la Argentina y en ella se emiten 37 de cada 100 votos argentinos.

El estudio de SOLO Comunicación se realizó allí, donde más pesan los votos.

Los siguientes datos corresponden directamente a la relación entre consumo de redes sociales, actitudes y comportamientos respecto a la política.

 

  • El 41% comparte contenidos políticos en sus propias redes sociales.
  • El 38% busca en redes sociales qué opinión tiene los candidatos respecto a temas que son de su interés particular (ejemplo: aborto, derechos humanos, jubilaciones, etc).
  • El 33% comparte contenidos de dirigentes políticos en sus propias redes sociales.
  • El 32% se informa a partir de lo que los políticos dicen en redes sociales.
  • El 28% sigue a políticos en redes sociales.
  • El 17% consulta las redes sociales de los candidatos antes de decidir su voto.

 

La política está de algún modo capilarizada. Es significativa la proporción de entrevistados que comparte contenidos políticos en sus propias redes sociales o busca saber qué opinan los candidatos respecto a temas que son de su interés; contrario al discurso de los que dicen “la política no le importa a nadie”. Seguramente, la política no sea el tema de principal atracción para las mayorías incluso para aquellos que comparten contenidos políticos en sus propias redes sociales pero el acto de compartir es un indicador de algún grado de interés.

A medida de que nos acercamos a los “actores” (los políticos) de la política, se reduce la acción de compartir contenidos de dirigentes o seguir sus pasos y acciones digitales.

Finalmente, el 17% consulta las redes sociales de los candidatos antes de decidir su voto.

Bien podríamos decir que 17 de cada 100 votos se dirimen, de algún modo, en esas plataformas de comunicación. Los políticos lo saben.

En resumen:

  • En las elecciones de 2007 sólo una minoría de dirigentes y candidatos tenían redes sociales bajo el supuesto de que “había que estar en redes sociales” sin definirse el propósito por el cual “estar”.
  • En las elecciones de 2011 la mayoría de los dirigentes y candidatos tenían redes sociales aunque sólo una minoría las utilizaba naturalizando la esencia de estas plataformas de redes de personas que se basan en la escucha activa. En cambio, el uso incorrecto de esa mayoría se limitaba a replicar el formato de gacetillas de prensa.
  • Siguiendo con este hilo y en referencia a las elecciones del 2015, se ha llegado de decir que Mauricio Macri es el primer presidente “de las redes sociales”.
  • En la actualidad, ya casi no quedan políticos que prescindan del uso de estas herramientas de comunicación. Desde candidatos a presidentes hasta candidatos a concejales. Todos, salvo alguna rara excepción, utilizan las redes. Y en época de campaña, muchos son los que tienen equipos de comunicación digital propios.
  • Para tomar una dimensión de la importancia de ese 17% de personas que consulta las redes sociales de los candidatos antes de decidir su voto, es un buen ejercicio compararlo con los recientes resultados de las elecciones PASO en la Provincia de Buenos Aires.
  • Si estas personas formaran un partido político hubieran salido terceros, hubieran incluso sacado más votos que Sergio Massa y la mitad de los votos que quien ganó la elección.

La vuelta de CFK desde las nubes

El acto que la ex presidenta Cristina Fernández protagonizó el martes 20 en el estadio de Arsenal fue tema principal en las redes sociales (trending topic en Twitter, con variantes a favor y en contra) y también en los medios.

CFK, según Clarín

Las notas principales de cinco diarios o diarios online del país reflejaron el regreso oficial de CFK a un evento masivo, y lo hicieron a su manera. ¿Qué palabras usaron en sus textos? Eso es lo que analizamos en SOLO Comunicación.

En la nota central del diario Clarín hubo tres palabras destacadas (Cristina, más y estadio), y en un segundo lugar

La Nación y las palabras sobre el acto de Unidad Ciudadana

aparecen escenario, Arsenal, Macri, presidente, ex-presidenta. Un poco más allá, un término no menor: pasado.

 

En La Nación, Cristina fue también -junto con más– el término más repetido, pero en un segundo orden conviven más palabras que en Clarín: Gobierno, movimiento, escenario, personas, discurso, Cambiemos y -nuevamente- pasado

  La nube de Perfil

Los dos diarios de mayor tirada del país tienen algo en común: sus notas tuvieron parte del eje puesto en lo que ven como un cambio en la puesta en escena, un reposicionamiento de CFK en el escenario y en el discurso.

Diferente es lo que se ve -a través de las palabras- en otros medios, como Tiempo Argentino, Perfil y Página 12. Los dos primeros tienen Cristina y vida como ejes de sus discursos, aunque en Tiempo CFK

La nube de Tiempo

comparte el liderazgo entre las palabras más usadas y tiene, por detrás, lejos, muchos términos en igualdad de repetición. Perfil suma sociedad y todos al top five de menciones.

Tiempo tiene, además, una de las notas más extensas: 9.800 caracteres y más de 1.600 palabras para contar el lanzamiento de Unidad Ciudadana.

Página 12 en palabras

En extensión sólo es superada por Página 12: alrededor de 11.500 caracteres, unas 2.000 palabras. ¿Qué palabras? En este diario es donde más diferencias se marcaron.

En Página conviven Cristina junto a Kirchner y peronismo, pero también aparecen -destacados- otros términos: Duhalde, octubre, Buenos Aires, provincia y bonaerense demuestran que el análisis sobre las próximas elecciones legislativas fueron una prioridad en el eje temático de la nota.

La campaña que existe es la que está en las redes

Por Javier Schurman
Director de contenidos de SOLO Comunicación

“Internet y las redes sociales ejercen una influencia sobrenatural porque provienen del ciberespacio. Son más que la luz, que el teléfono o el primer viaje a la luna. Son más poderosas que la prensa escrita, que tienen ante sí a un contrincante invencible”.

Elena Poniatowska, la autora de esa frase, es la misma escritora que pidió a los políticos “tener algo menos de ‘face’ y un poco más de ‘book’”. Sin resultados, queda claro, ya que las redes sociales son hoy en la Argentina la herramienta fundamental de comunicación (la cara) de los dirigentes políticos, que saben –ellos o sus equipos- que nuestro país encabeza el uso de redes sociales en Latinoamérica.

Como cada dos años –los impares-, en Argentina se vota. Y cuando se vota, cuando se acerca la fecha de las elecciones, crece la proliferación de mensajes a través de las diversas redes.

¿Pero cómo se usan esas redes? ¿Quién las usa más y mejor? ¿Qué dicen los políticos en Facebook, Twitter e Instagram, los principales canales de esta comunicación que dejó de ser nueva para ser –parece- imprescindible?

Durante el mes de mayo, en SOLO Comunicación, analizamos las redes de dirigentes de tres espacios diferentes: el oficialismo nacional (Cambiemos), la principal fuerza opositora (PJ-FPV) y la nueva alianza opositora integrada por el Frente Renovador y el GEN.

 

Preguntas.

¿El timbreo del macrismo es timbreo sin el hashtag #timbreonacional? ¿Qué es más importante, el mano a mano con un vecino o la comunicación/viralización de ese mano a mano? ¿Alcanza con ser entrevistado/a en un canal de noticias o es imprescindible que cada sentencia sea transmitida inmediatamente por las diversas redes?

¿Sirve estar en un lugar si no se logra comunicar masivamente?

Eso (y más) se intenta responder del análisis de siete dirigentes, posibles candidatos en la Provincia de Buenos Aires. Hay, desde hace unos años, una nueva política de comunicación que se mide en caracteres, menciones, retweets y me gusta.

 

La nueva política de comunicación.

SOLO Comunicación analizó las redes sociales de dos posibles precandidatos del oficialista Cambiemos (el ministro de Educación y Deportes, Esteban Bullrich, y el neurólogo y neurocientífico Facundo Manes, a quienes muchos quieren en las listas del macrismo); tres del PJ-FPV (la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el ex gobernador Daniel Scioli y el ex ministro de Interior y Transporte Florencio Randazzo), y dos de la reciente alianza entre el Frente Renovador y el GEN (los diputados Sergio Massa y Margarita Stolbizer, respectivamente).

Se indagó sobre todas las redes posibles y se trabajó sobre el uso de las tres principales (Facebook, Twitter e Instagram). Y se procesó el contenido de las dos primeras, donde cuentan no sólo imágenes, sino también palabras.

 

¿Qué y cómo se dijo?

El macrismo fue el espacio que primero entendió la importancia de la comunicación en las redes sociales, y hoy –aunque ya todos los partidos las valoran- sigue siendo el que mejor las utiliza.

Bullrich no es la excepción. Su discurso está focalizado, casi sin averías. Su mundo dentro del gobierno es la educación, es su presente, y eso se nota en las palabras más mencionadas tanto en Facebook como en Twitter: LaEducaciónNosUne (hashtag), educación, hoy, chicos, país, nuevo, nuestro, más, todos y nacional son las 10 más usadas, y la mayoría coincide en el top 10 de ambas redes.

Si bien el ministro tiene un lenguaje unificado en los dos canales, Facebook parece ser la prioridad: los posteos son lógicamente más extensos (no tiene límite de caracteres) y ahí interactúa con los usuarios; pone “me gusta”, responde comentarios, agradece, da fuerzas (“¡claro que se puede!”, ante un “vamos, ministro, que se puede”) y recomienda seguir conversaciones por mensajes privado.

El otro posible candidato de Cambiemos hoy no es un dirigente político, aunque el propio Bullrich –tampoco afirmado en su carrera hacia la senaduría- lo confirmó como primer candidato a diputado por el espacio oficialista.

La particularidad del neurólogo es justamente ésa: no es político, no se mueve como un político tradicional, no habla como político tradicional, aunque sus viajes por el interior del país para dar charlas y presentar sus libros y publicaciones son lo más parecido a actos de campaña del PRO. De allí surge, por ejemplo, que gracias sea la segunda palabra más repetida en Twitter y la quinta en Facebook; la usa para reconocer el trato en diversas presentaciones y para agradecer publicaciones en los medios. El resto de los términos están más aplicados a su tarea profesional: DescubriendoElCerebro (HT), cerebro, ElValorDelConocimiento (HT) y memoria se cruzan con día, todos, hoy y más, entre las principales.

La principal fuerza opositora, el PJ-FPV, cuenta con tres estilos diferentes: la ex presidenta tiene un discurso enfocado en señalar las acciones del gobierno y los problemas que esas acciones provocan -según su mirada- en la gente; el ex gobernador y candidato presidencial, en cambio, marca lo que considera errores de la coalición gobernante pero con un estilo menos confrontativo y más propositivo, mostrándose activo en la provincia de Buenos Aires, reuniéndose con trabajadores, vecinos, empresarios y otros dirigentes; el tercero en cuestión, Florencio Randazzo, no pudo ser analizado ya que recién volvió a usar las redes en junio, cuando confirmó su intención de ser precandidato tras un año sabático en el mundo digital.

El discurso de CFK, en una primera línea, tiene el foco puesto en la alianza que la sucedió (MacriArgentinagobierno), mientras que en la segunda y tercera línea se detalla el problema (deudacrisispreciosmillonesdólares, establishment). Mayo fue también un mes de gira para la ex presidenta, por eso aparecen lugares y dirigentes que visitó durante el viaje.

Con la excepción del HT #ElTarifazoDeMacri, Scioli enfoca su difusión en mostrarse activo y dejar atrás el pasado, o al menos mostrar que el presente no es mejor (la palabra hoy es la más repetida en FB y en TW). Participéreunívecinosempresa y trabajadores son términos que se entremezclan con las localidades que visitó y con homenajes que le dedicó a Eva Perón.

Además del mensaje opositor, Scioli y Cristina tienen en común el uso de Telegram para comunicarse con los seguidores, y ambos utilizan las redes sociales más populares para recomendar sus respectivos canales.

Como se dijo, Randazzo no utilizó las redes sociales entre mayo del año pasado y junio de este año, cuando reapareció con videos y fotos junto a dirigentes y militantes.

Massa y Stolbizer cierran este análisis con una particularidad: coinciden en una de las palabras más usadas, en Facebook, y es el hashtag BajemosLosPrecios que el líder del Frente Renovador impulsó con una campaña para marcar errores del gobierno sin quedar en la denuncia: creó una propuesta.

El discurso del diputado está claramente orientado a su “plan” económico: bajar, precios, problemas, producción, productos, gente, defender, PyMES, economía, financiera y bolsillo son de las palabras más repetidas. También 1País, HT que empezó a usar la última semana de mayo para erigir su alianza con el GEN.

Stolbizer es quien más diferenció sus publicaciones en Facebook y en Twitter. En la primera orientó extensos posteos al 2×1 de la Corte Suprema para los genocidas, mientras que utilizó Twitter (menos) para destacar acciones cotidianas, entre ellas su acuerdo con el massismo. Aplicación, humanidad, Corte, crímenes, beneficio, mujeres, género y derechos son las palabras más usadas en Facebook; BajemosLosPrecios, Macri, pobreza, gobierno, acciones, meses, más y Nació1País se destacan en la otra red.

 

Cuestión de números.

Con cerca de 5 millones de seguidores, Cristina es la precandidata más popular de Twitter, beneficio que tiene sus contras: también es la de mayor porcentaje de cuentas fake (44%, según la aplicación Twitter Audit).

Con Scioli como excepción a esta regla no escrita, mientras mayor exposición pública y en redes sociales tengan los dirigentes políticos, mayor es el número de fakes que siguen las cuentas. Lo que ocurre con CFK también le pasa al presidente Mauricio Macri, que acumula -siempre según Twitter Audit- un 41% de cuentas no reales.

Entre los aspirantes a cargos legislativos en la Provincia, los usuarios con mayor cantidad de seguidores reales son Scioli y Manes (ambos con el 78%, aunque el ex gobernador tiene siete veces más seguidores); luego aparece Bullrich (69%) y apenas por debajo Stolbizer (67), Massa (65%) y Randazzo (64%).

¿Snapchat? Ninguno lo utiliza. Es una de las redes sociales preferidas de los adolescentes (la otra es Instagram), pero no es tenida en cuenta por estos dirigentes como sí por el gobierno nacional (especialmente por el presidente).

Los siete usan Twitter y Facebook, todos tienen perfil creado en Wikipedia y canal de Youtube; Stolbizer es la única que no cuenta con usuario de Instagram, y Scioli el que carece de página web; Randazzo, aunque tiene todo, estuvo desconectado un año y vuelve de a poco, porque lo sabe, como ya lo saben todos: la política manda en las campañas y señala el camino, pero sin política de comunicación digital no hay encuentro con vecinos, timbreo, entrevista ni propuesta que pueda viralizarse entre los electores. Todo eso se hace, sí, pero sólo existe si está en las redes.

 

Infografías Fernando Marco
Director creativo de SOLO Comunicación

Producción Nicolás Mirelman

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“Los políticos deberían tener la menor injerencia posible en la comunicación”

Solo Comunicación es una de las empresas que se dedica a la comunicación política digital, y su director, Martín Romeo, asegura que en las próximas elecciones tanto las redes sociales como la campaña digital tendrán un peso clave. Romeo asegura que la comunicación tradicional es un complemento para las nuevas tecnologías, y sostiene que lo mejor que pueden hacer los candidatos es no tener acceso a sus redes sociales y dejarlas en manos de sus equipos.

–¿Cuál va ser el peso en la próxima campaña de la comunicación digital? 

–Va tener un peso clave. Si uno mira la evolución de la penetración de las campañas digitales en el último tiempo puede ver un crecimiento exponencial. En 2007 el único que le dio importancia a las redes sociales fue (Jorge) Telerman, en 2011 tenías ya a todas las fuerzas con plataforma de redes sociales pero dándoles un mal uso. En 2015, todas las fuerzas con sus plataformas, con sus redes y hasta con equipos de comunicación escindidos de la tradicional área de prensa. Al principio eran “los pibes que se ocupan de las redes” y hoy todos los partidos tienen un equipo específico. Es un fenómeno que ya es viejo. Es muy vertiginoso, la evolución es muy acelerada. Va a tener peso en esta campaña y en las que vienen porque es algo que llegó para quedarse. Antes, la manera de llegar a la gente era muy restringida. El uso de las redes sociales y las plataformas digitales son una manera muy eficiente de llegar al electorado porque permite mucha segmentación del mensaje, porque es eficiente económicamente, porque es muy transparente la inversión, y uno puede ver los resultados casi al instante.

–¿Tiene que haber un punto exacto en el que confluyan la campaña tradicional con la comunicación digital? 

–Hubo un tiempo en que la comunicación por las redes sociales para las fuerzas políticas era solamente replicar algún acontecimiento. No se trata de replicar, porque hay públicos diferentes. En este caso, además, permite identificar grupos de personas con ciertas coincidencias y eso permite mejorar el mensaje. Son universos diferentes. Las condiciones de circulación de un mensaje para redes sociales no son las mismas que una gacetilla, no se trata de armar algo en formato tradicional y tratar de replicarlo en redes porque no va a funcionar porque tienen otro lenguaje y otra lógica.

–¿Las redes sociales igualan a los candidatos más allá de sus virtudes y sus defectos? 

–Cualquiera que trabaje en esta área de comunicación tiene la obligación de estudiar al candidato. Por eso hay mucho trabajo de investigación. Vos pensá en el candidato que vos quieras, nosotros investigamos las cualidades, los puntos flojos, los puntos oscuros y lo que la gente le reclama. Uno trabaja sobre los atributos negativos y positivos y lo que la gente demanda del candidato ideal. En definitiva, es como se construye una imagen para las redes.

–¿Pero en ese marco cuál es el rol del candidato?

–El rol del candidato tiene que ser mínimo. Eso, en principio, genera ruido. Nosotros creemos que lo mejor es que los candidatos no tengan ni siquiera acceso a sus redes. No es bueno que estén mirando lo que pasa ni lo que se dice de ellos, para eso hay un equipo. Desde ya que el norte lo define el político. Nosotros estamos orientados a comunicar de la mejor manera y la más eficiente lo que previamente definió la política. Los políticos deberían tener la menor injerencia posible en la comunicación. Los primeros pasos son muy tensos y friccionados, pero nuestro trabajo es hacer una mejor versión del candidato sin que se vean las costuras.

–¿El relevamiento y la investigación es digital o con los métodos tradicionales?

–Puede ser con técnicas tradicionales como son las encuestas o los “focus”, que funcionan como complemento para lo que son las investigaciones en redes. Si bien Argentina tiene un horizonte de casi plena penetración y es líder en Latinoamérica en uso de redes sociales no alcanza solo con los estudios sobre redes, tampoco alcanza con los sondeos tradicionales. El que tenga la posibilidad de triangular la información va a terminar con un mejor producto.

–¿Entonces cuál es la mejor manera de que llegue el mensaje? 

–La efectividad de la comunicación y los mensajes pasa por el nivel de involucramiento e interacción que generás con el público al que estás apuntando. Esto tiene que ver mucho con el nivel de creatividad del mensaje y con hacer que llegue más preciso. No se trata de tirar perdigones y que salgan 30 balas para cualquier lado, acá tenés la posibilidad de tener una mira telescópica y tratar de apuntar mejor para ser más eficiente.

–¿Los candidatos que tienen más cantidad de seguidores en las redes sociales tienen ventaja en la campaña?

–Obviamente si tenés millones de seguidores ya tenés el piso de que si públicas algo tiene un alto alcance. El atractivo no está en mandar un mensaje homogéneo a un público heterogéneo. En la campaña de (Donald) Trump se hablaba de que tenían construidos 200 mil perfiles diferentes de votantes. O sea cada vez que mandaban un mensaje lo mandaban de 200 mil maneras diferentes.

–¿Esto que señalás como la posibilidad de segmentar la comunicación es la principal diferencia con la comunicación tradicional?

–Esa es una diferencia muy importante. Pero sobre todo la diferencia está en la capacidad de medición, y todo aquello que es medible es previsible. Yo puedo poner ahora una pieza publicitaria de un dirigente y en corto tiempo puedo saber a cuánta gente le llegó, a cuántos les gustó, a quienes más les gustó, etcétera. En cambio si pongo un afiche es más complejo. No digo que no haya que hacerlo porque todo suma, pero ahí hay una diferencia.

–Hay una sensación extendida en el mundo de la política de que el PRO es quien mejor manejo tiene de la comunicación digital. ¿Es así?

–Sí, es así. Es la fuerza que mejor entendió esta tecnología de la comunicación como forma de vincularse con el electorado de una forma diferente a la que los políticos utilizaban antes. El PRO es el partido que mejor entendió el uso de esas herramientas, donde la manera de establecer mejor vinculo con la sociedad no es a través de la política sino a través la empatía con los otros temas de los que habla el grueso de la gente. «

Entrevista publicada en el diario Tiempo Argentino el domingo 11 de junio de 2017.

Argentina, pionera en la lucha de género al grito de #NiUnaMenos

El primer paso para erradicar el problema es reconocerlo y, con ese fin, la editora de la revista Barcelona, Ingrid Beck, elaboró junto con Martín Romeo el Índice Nacional de Violencia Machista, una encuesta que sirvió como herramienta para que muchas mujeres se dieran cuenta que habían pasado por situaciones de violencia que estaban naturalizadas.

Leer la nota en Univisión.